
{"id":46,"date":"2023-03-30T19:04:45","date_gmt":"2023-03-30T19:04:45","guid":{"rendered":"https:\/\/postulat.org\/es\/?p=46"},"modified":"2023-03-30T19:07:14","modified_gmt":"2023-03-30T19:07:14","slug":"del-sentimiento-estetico-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/postulat.org\/es\/del-sentimiento-estetico-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Del sentimiento est\u00e9tico de la vida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su obra <em>Del sentimiento tr\u00e1gica de la vida, <\/em>Miguel de Unamuno habla de la tr\u00e1gica historia de pensamiento humano que consiste en una lucha entre la raz\u00f3n y la vida. Toda posici\u00f3n de acuerdo y armon\u00eda persistentes \u201centre la raz\u00f3n y la vida, entre la filosof\u00eda y la religi\u00f3n, se hace imposible\u201d (1). La raz\u00f3n quiere que la vida se resigne a lo inevitable, a la mortalidad, mientras la vida quiere vitalizar a la raz\u00f3n, oblig\u00e1ndola a que sirva de apoyo a sus anhelos vitales. Y de aqu\u00ed vienen las tr\u00e1gicas contradicciones de conciencia. Unamuno asume que la soluci\u00f3n a ese \u00edntimo problema afectivo puede ser la renuncia desesperada de solucionarlo. Hay que aceptar este tr\u00e1gico sentimiento de la vida y vivir de \u00e9l. Intentar\u00e9 demostrar que, por el contrario, podemos resolver ese conflicto si consideramos la mortalidad como precisamente lo que da la vitalidad y el deseo de vivir. La finalidad final de cada hombre puede basarse en el sentimiento est\u00e9tico de la vida que valoriza nuestro propio modo de obrar. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Unamuno afirma que la vida es contra racional y opuesta al pensamiento claro (2). Los racionalistas buscan la definici\u00f3n y creen en el concepto. Los vitalistas buscan la inspiraci\u00f3n y creen en la persona. Unos estudian el Universo para arrancarle sus secretos; los otros rezan a la Conciencia del Universo, tratan de ponerse en relaci\u00f3n inmediata con el Alma del mundo, con Dios, para encontrar garant\u00eda o sustancia a lo que esperan, que es no morirse. No podemos concebir la libertad de un coraz\u00f3n ni la tranquilidad de una conciencia que no est\u00e9n seguras de su perdurabilidad despu\u00e9s de la muerte. La tentaci\u00f3n de probar o refutar la existencia de Dios a trav\u00e9s de la raz\u00f3n solo pod\u00eda resultar in\u00fatil. Por otra parte, era adecuado apostar por creer en Dios, es decir, creer en algo de lo que no se puede estar seguro de que exista. Si alguien no encuentra m\u00f3viles e incentivos de acci\u00f3n y de vida, por tanto, se suicida corporalmente o espiritualmente, o bien mat\u00e1ndose o bien renunciado a toda labor de solidaridad humana. La falta de esperanza en la forma del escepticismo completo ser\u00eda la extinci\u00f3n de la inteligencia y la muerte total del hombre. La raz\u00f3n, ense\u00f1\u00e1ndonos a dudar de todo y de s\u00ed misma, nos reducir\u00eda a un estado de inacci\u00f3n absoluta. La raz\u00f3n nos lleva al escepticismo vital, a la negaci\u00f3n vital, a negar que nuestra conciencia sobreviva a nuestra muerte. Sin fe en la inmortalidad del alma, la perspectiva m\u00e1s all\u00e1 de la muerte y el anonadamiento propio nos atormentar\u00edan. Que la fe y la raz\u00f3n se peleen entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creer en Dios, seg\u00fan Unamuno, es creer en un Dios vivo, cordial (3). Dios es Amor Supremo, esto es, Voluntad. El Dios cordial sufre y anhela en nosotros y con nosotros. El mundo sufre y el sufrimiento es sentir la carne de la realidad, es tocarse a s\u00ed mismo, es la realidad inmediata. El dolor es la sustancia de la vida y la ra\u00edz de la personalidad, pues solo sufriendo se es persona. Y es universal, lo que a todos los seres nos une es el dolor, la sangre universal o divina que por todos circula. La voluntad es un dolor. Creer en Dios es amarle, y amarle es sentirle sufriendo, compadecerle. Lo m\u00e1s inmediato es sentir y amar mi propia miseria, mi congoja, compadecerme de m\u00ed mismo, tenerme a m\u00ed mismo amor. Y esta compasi\u00f3n, cuando es viva y superabundante, se vierte de m\u00ed a los dem\u00e1s, y del exceso de mi compasi\u00f3n propia, compadezco a mi pr\u00f3jimo. Mi yo vivo es un yo que es en realidad un nosotros; mi yo vivo, personal, no vive sino en los dem\u00e1s, de los dem\u00e1s y por los dem\u00e1s yos. Dios es una proyecci\u00f3n de mi yo al infinito, o m\u00e1s bien yo proyecci\u00f3n de Dios a lo finito. La revelaci\u00f3n sentimental e imaginativa, por amor, por fe, por obra de personalizaci\u00f3n, de esa Conciencia Suprema, es la que nos lleva a creer en el Dios vivo. A diferencia del Dios vivo, el Dios racional no es algo personal. El Dios Raz\u00f3n, en fin, ni sufre ni anhela (4). El que no sufre, no sufre porque no vive, es l\u00f3gico y congelado, es una entidad impasible, y por impasible no m\u00e1s que pura idea. La categor\u00eda no sufre, pero tampoco vive ni existe como persona. El Dios racional es forzosamente necesario en su ser y en su obrar, no puede hacer en cada caso sino lo mejor. Y es que al Dios racional como al Dios de Leibniz o al Dios de Kant se llega por camino de la raz\u00f3n (5). Pero, la raz\u00f3n nos aparta m\u00e1s bien de \u00c9l. No es posible conocerle para luego amarle; hay que empezar por amarle, por anhelarle, por tener hambre de \u00c9l, antes de conocerle. Al Dios humano se llega por camino del amor y del sufrimiento. El conocimiento de Dios procede del amor a Dios, y es un conocimiento que poco o nada tiene de racional. Porque Dios es indefinible. Quien define a Dios, pretende limitarlo en su mente. La definici\u00f3n le mata, porque definir es poner fines, es limitar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ser creado tiende no solo a conservarse en s\u00ed, sino a perpetuarse, y a adem\u00e1s a invadir a todos los otros, a ser los otros sin dejar de ser \u00e9l. Unamuno aclara que no quiere perder su individualidad confundi\u00e9ndose a Dios (5). Sin embargo, \u00e9l se da cuenta del sacrificio de nuestra personalidad si ella va a enriquecer una Conciencia Suprema. Si supi\u00e9ramos que al Alma Universal se alimenta de nuestras almas y de ellas necesita, podr\u00edamos tal vez morir en una desesperada resignaci\u00f3n, entregando nuestra alma al alma de la humanidad. El fondo sentimental es nuestro anhelo de no perder el sentido de la continuidad de nuestra conciencia, de no romper el encadenamiento de nuestros recuerdos, aunque sentimos que es imposible. Perderemos nuestra conciencia poco a poco absorbi\u00e9ndonos en una Conciencia Suprema. Adem\u00e1s, si no nos acordamos siquiera del que a los ocho a\u00f1os fuimos, \u00bfc\u00f3mo podremos acordarnos cuando seamos un alma sin cuerpo a los ocho mil a\u00f1os? En este caso, el anhelo de inmortalidad personal del alma pierde el sentido, porque perder\u00edamos la conciencia personal en la vida nueva. \u00bfQu\u00e9 diferencia hay para m\u00ed si en la vida m\u00e1s all\u00e1 de la muerte no tendr\u00e9 mis recuerdos de la vida pasada? No es muy diferente de todas esas creencias religiosas sobre la vida despu\u00e9s de la muerte como una encarnaci\u00f3n en otras formas. Pero llamarlo continuaci\u00f3n de la vida es absurdo. Esta es otra vida que no me motiva para nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que el hombre busca en la fe religiosa es salvar su propia individualidad, eternizarla. El hombre necesita a Dios para que Dios le salve, no le deje morir del todo. Mi raz\u00f3n, sin embargo, expone esa salvaci\u00f3n, no viendo en ella ninguna preservaci\u00f3n de la conciencia individual. Pero supongamos que puede vivir y gozar de Dios eternamente un alma humana sin perder su personalidad individual. La opci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan es imaginar que despu\u00e9s de la muerte, nuestras almas caer\u00e1n en el cielo al mismo tiempo rompiendo toda la conexi\u00f3n con la tierra. Esto significa que un alma humana cae en condiciones absolutamente diferentes a las de la vida terrenal. Sin conexi\u00f3n con la tierra, sin sentimiento del cuerpo, sin todo eso que llamaba hombre, mi alma no guarda sino los recuerdos de mi vida pasada. Pero, \u00bfquer\u00eda tal continuaci\u00f3n de la vida? Tal existencia puede ser un sufrimiento interminable. Yo no soy yo porque no tengo cuerpo, pero yo sigo siendo yo porque tengo los recuerdos de m\u00ed mismo cuando ten\u00eda cuerpo. A lo que Unamuno respond\u00eda que era maravilloso (6). Acostumbrarse es ya empezar a no ser. El hombre es tanto m\u00e1s hombre, esto es, tanto m\u00e1s divino, cuanta m\u00e1s capacidad para el sufrimiento, o mejor dicho, para la congoja, tiene. El dolor nos dice que existimos, el dolor nos dice que existen aquellos que amamos; el dolor nos dice que existe el mundo en el que vivimos, y el dolor nos dice que existe y que sufre Dios; pero es el dolor de la congoja, de la congoja de sobrevivir y ser eternos. La congoja nos descubre a Dios y nos hace quererle. Aunque mi raz\u00f3n refuta que el alma inmortal sufriendo satisface mi anhelo vital. La inmortalidad del alma pura, sin alguna especie de cuerpo, no es inmortalidad verdadera. Y en el fondo, el anhelo de prolongar esta vida, esta y no otra, esta de carne y de dolor, esta de que maldecimos a veces tan solo porque se acaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este caso, \u00bfpodemos imaginarnos una continuaci\u00f3n de la vida despu\u00e9s de la muerte con el mismo cuerpo y la misma conciencia? S\u00ed, podr\u00eda ser una dimensi\u00f3n diferente en la cual vivimos la misma vida con el mismo cuerpo desde el principio y con la conciencia de la vida de la dimensi\u00f3n anterior que ya hemos vivido. Dios podr\u00eda mejorar nuestra conciencia con la transici\u00f3n de una dimensi\u00f3n a otra, con el mismo cuerpo y en la misma vida. En esta imaginaci\u00f3n las contradicciones y los absurdos se multiplican. Si cada persona del pasado tambi\u00e9n se traslada despu\u00e9s de la muerte a otra dimensi\u00f3n del mundo para vivirla con el mismo cuerpo y conciencia, entonces hay una alta probabilidad de que el presente ya sea diferente al que era en la dimensi\u00f3n anterior. Mis antepasados \u200b\u200ben otra dimensi\u00f3n podr\u00edan haber tomado decisiones diferentes bajo la influencia de la vida vivida en una vida pasada. En este nuevo presente, por lo tanto, es posible que ya no exista o viva en condiciones completamente diferentes en las que nuestros errores y logros pasados \u200b\u200bpierden su significado. Este problema se resuelve si a cada persona le asignamos una dimensi\u00f3n separada a la que solo se mueve despu\u00e9s de la muerte. Entonces en mi nueva dimensi\u00f3n mi conciencia en mi cuerpo queda igual. Yo vivo la misma vida, tenido en cuenta mi vida pasada. Sin embargo, en esta dimensi\u00f3n no hay lugar para mejorar mi conciencia personal. Yo no podr\u00eda tener el anhelo vital y la motivaci\u00f3n de obrar, conociendo que despu\u00e9s de la muerte yo vivir\u00e9 la misma vida. Un ni\u00f1o con conciencia personal de la anterior persona y con la certeza absoluta del futuro estar\u00eda en completa divergencia y aislamiento con la sociedad. Ser\u00eda absolutamente miserable y esta desgracia se intensificar\u00eda con cada nueva dimensi\u00f3n posterior. Se podr\u00eda mitigar esta desgracia vagando por el mundo en busca de la incertidumbre. Se podr\u00eda vivir cada nueva dimensi\u00f3n en un nuevo pa\u00eds, con nuevas personas, con una nueva cultura, con un nuevo lenguaje. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 son necesarios costos tan colosales al crear una nueva dimensi\u00f3n para cada persona para preservar su mente y cuerpo despu\u00e9s de la muerte? \u00bfPor qu\u00e9 Dios no har\u00eda meramente un hombre inmortal dentro de la misma vida? No necesita un n\u00famero infinito de dimensiones del mismo mundo. Racionalmente, un solo y mismo mundo ser\u00eda suficiente para mejorar la conciencia humana de cada hombre y de todo el linaje humano. Y aqu\u00ed viene la duda. La inmortalidad en la misma dimensi\u00f3n tambi\u00e9n no garantizar\u00eda que la conciencia humana ser\u00eda mejor que en el caso de una persona mortal. El hombre inmortal perder\u00eda la motivaci\u00f3n para hacer algo: \u201centonces tendr\u00e9 tiempo, vivir\u00e9 por mucho tiempo\u201d. Su vida estar\u00eda llena de monoton\u00eda multiplicada muchas veces. El aumento de la rutina de la vida nublar\u00eda el ojo ante la novedad y conducir\u00eda a la depresi\u00f3n. La adquisici\u00f3n de conocimiento no se acumular\u00eda progresivamente, sino que se intercambiar\u00eda debido al olvido de lo antiguo. Adem\u00e1s, un hombre inmortal no podr\u00eda seguir el ritmo de cada una de las \u00e9pocas pasadas, y con la siguiente \u00e9poca se retardar\u00eda cada vez m\u00e1s. Es decir, la mente cerrada y muy conservadora del hombre inmortal desacelerar\u00edan o fijar\u00edan la mejora de la conciencia humana en comparaci\u00f3n con la tasa de desarrollo de la conciencia del hombre mortal. As\u00ed, el hombre mortal se justificar\u00eda en t\u00e9rminos de la realizaci\u00f3n de su esencia en esta vida. La mortalidad humana ser\u00eda lo mejor que le habr\u00eda pasado al hombre. Parad\u00f3jicamente, pero sobre lo que se construyen el sinsentido y la insignificancia de la vida humana, es decir, sobre la mortalidad, es lo nos hace vivir y obrar. Cuando Schopenhauer nos hace creer que este mundo es lo peor de los posibles, \u00e9l construye su pesimismo metaf\u00edsico sobre el hecho de que no importa lo que haga una persona, morir\u00eda de todos modos (7). Para \u00e9l, la vida es lamentable e insignificante porque toda felicidad, toda satisfacci\u00f3n son cosas negativas. No sentimos que el sufrimiento y el dolor son positivos. La historia de la vida humana ser\u00eda una historia de esfuerzos vanos, tragedias, errores, decepciones que conducir\u00edan a nada m\u00e1s que a la muerte. Si le preguntas a una persona al final de su vida si quiere empezar de nuevo, preferir\u00e1 la nada absoluta. El hombre nace solo para morir sufriendo, porque su vida mortal no est\u00e1 dotada de otro sentido real que el del sufrimiento. Sin embargo, podemos reformular esta afirmaci\u00f3n de la siguiente manera: el hombre nace para morir contemplando su obra. Esta contemplaci\u00f3n es positiva porque, con sufrimiento o sin, nos permite engendrar los valores del juicio est\u00e9tico que valoriza nuestra vida mortal. Vamos a verlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s inmediato es sentir y amar mi propio Raz\u00f3n, juzgarme a m\u00ed mismo, tenerme a m\u00ed mismo amor a trav\u00e9s de mi Raz\u00f3n. Y esta apreciaci\u00f3n est\u00e9tica de s\u00ed mismo, cuando es viva y superabundante, se vierte de m\u00ed a los dem\u00e1s, y del exceso de mi apreciaci\u00f3n propia, siento y amo a mi pr\u00f3jimo. La belleza propia es tanta, que la apreciaci\u00f3n est\u00e9tica de m\u00ed mismo me desborda pronto, revel\u00e1ndome la belleza universal. De aqu\u00ed, me llenar\u00eda de una gran inspiraci\u00f3n por la belleza derramada en todo, que tiene que verterla fuera a los dem\u00e1s. El impulso a la producci\u00f3n, por lo tanto, es obra del amor propio hac\u00eda la Raz\u00f3n. De \u00e9l nace los que nos revelan el anhelo vital y la motivaci\u00f3n de obrar. El hombre ans\u00eda ser amado, ans\u00eda ser apreciado. El hombre quiere que se compartan sus inspiraciones. La apreciaci\u00f3n est\u00e9tica de m\u00ed mismo es la esencia del amor de m\u00ed mismo, del amor que tiene consciencia de serlo, del amor de una persona racional. Seg\u00fan me adentro en m\u00ed mismo, voy descubriendo mi propia Raz\u00f3n, que soy todo lo que siento y amo en m\u00ed mismo, soy todo lo que la Raz\u00f3n obra en m\u00ed mismo. Al tocar mi propia obra, al sentir mi fondo permanente, al llegar a mi propia belleza, me admiro de todo coraz\u00f3n de m\u00ed mismo, y me enciendo en deleite de m\u00ed mismo. De este amor a m\u00ed mismo, de este intenso deleite, paso a admirar a todos mis semejantes y hermanos, las obras de sus Razones que brillan. Empezando por los que son m\u00e1s semejantes a m\u00ed, por mis convivientes, voy a admirar a todos los que viven y obran. Cuando el amor es tan grande, tan vivo, tan fuerte y desbordante que lo ama todo, descubro que todo es una Belleza. Esta Belleza nos revela la semejanza de todo el universo y nos hace descubrir en \u00e9l nuestro anhelo vital e inspiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es por el dolor como los seres vivos llegan a tener conciencia de s\u00ed sino es por la apreciaci\u00f3n est\u00e9tica de s\u00ed mismos. La conciencia de m\u00ed mismo no es, sino la conciencia de amarme a m\u00ed mismo. Me siento yo mismo al sentirme que yo me amo. El m\u00e1s intenso deleite entre los hombres es el de apreciarse mucho a s\u00ed mismo y a los dem\u00e1s y de este deleite surge la inspiraci\u00f3n. La voluntad procede del amor propio de la Raz\u00f3n. La voluntad es una fuerza que en nosotros obra porque nosotros apreciamos. Cabe decir que somos los hombres a modo de la obra colectiva, la Belleza del universo. Si hay una Belleza Universal, yo formo parte de ella. La Belleza da sentido y finalidad trascendente a la vida; pero se la da en lo que se refiere a cada uno de nosotros que en ella contemplamos. Lo \u00fanico de veras real es lo que uno siente, ama y anhela, es el sentimiento est\u00e9tico de la vida. Y necesitamos el amor a la Raz\u00f3n para descubrir este sentimiento. La obra de la inspiraci\u00f3n, del amor a la Raz\u00f3n, es tratar de contemplar la Belleza del universo, tratar de concientizarlo o universalizarlo todo. Esa es nuestra sentida finalidad. La Raz\u00f3n objetivada con la voluntad que siente hambre de la Belleza nos lleva a creer que el amor a la Raz\u00f3n no es posible, sino en la mortalidad humana. El placer supremo del hombre es adquirir y acrecentar la belleza. El gozo de la contemplaci\u00f3n de la Belleza del universo, entero y todo, es un continuo descubrimiento de ella. Al amar a la Raz\u00f3n conozco mi obra y la cumplo. Este mundo, por lo tanto, no es la peor de las posibilidades, porque conspira a perpetuar la inspiraci\u00f3n y con ella la voluntad, porque la Raz\u00f3n acrecienta la voluntad y la perfecciona, porque el fin del hombre es la contemplaci\u00f3n de la Belleza. Vivir esta vida limitada y mortal, vivirla una \u00fanica vez, es lograr la mejor forma de la contemplaci\u00f3n que es predestinada para cada hombre. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Unamuno, ver a Dios, cuando Dios sea todo en todos, es verlo todo en Dios y vivir en Dios con todo (8). La m\u00e1s perfecta sociedad de este mundo, es la sociedad humana hecha persona. Y ser perfecto es serlo todo, es ser yo y ser todos los dem\u00e1s, es ser humanidad, es ser universo. Y no hay otro camino para ser todo lo dem\u00e1s que darse a todo, y cuando todo sea en todo, todo ser\u00e1 en cada uno de nosotros. La apocat\u00e1stasis es m\u00e1s que un ensue\u00f1o m\u00edstico, es una norma de acci\u00f3n, es un faro de altas haza\u00f1as. \u00bfPero en este grandioso ensue\u00f1o de la solidaridad final humana debo hacer el sacrificio de este mi yo, por el cual y solo por el cual conozco esa finalidad y esa conciencia? Y henos aqu\u00ed, en lo m\u00e1s alto de la tragedia, en la perspectiva de este supremo sacrificio religioso. La propia conciencia individual se sacrifica en aras de la Conciencia Humana perfecta, de la Conciencia Divina. Unamuno trata de minimizar este sacrificio con el ejemplo del arroyo que entra en el mar y siente en la dulzura de sus aguas el amargo de la sal oce\u00e1nica (9). No ser\u00eda imaginable que \u00e9l retroceder\u00eda hacia su fuente, porque su gozo es sentirse absorbido. Pero el arroyo no tiene una mente que admire y aprecie. No tengo ganas de ser absorbido, porque mi anhelo vital y motivaci\u00f3n se basan en la contemplaci\u00f3n de mi Raz\u00f3n. El hecho de que voy a enriquecer a la Conciencia del universo no me inspira para crear, porque la raz\u00f3n no acepta ser un mero medio de la finalidad humana del Universo. Mi raz\u00f3n me dice que es mortal, pero no me dice ser un mero accidente pasajero que debe entregarse en Dios. No quiero participar en una obra colectiva seg\u00fan cierto plan de la naturaleza como Kant dec\u00eda (10). \u00bfQu\u00e9 diferencia hay para m\u00ed? \u00bfQu\u00e9 es la finalidad humana del Universo si no podr\u00eda contemplar y apreciar el resultado de mi obra despu\u00e9s de la muerte? Precisamente por esta raz\u00f3n mi vida mortal es valiosa porque puedo contemplar y apreciar cada momento de mi obra en ella. Si yo fuera inmortal, no ser\u00eda capaz de amar a mi Raz\u00f3n y, como resultado, verter este amor a los dem\u00e1s hasta la contemplaci\u00f3n de la belleza del universo. De aqu\u00ed, la esencia del bien est\u00e1 en su temporalidad, en que se enderece como fin \u00faltimo y permanente, es decir, a la contemplaci\u00f3n est\u00e9tica del Universo que yo puedo lograr durante mi vida. Pues lo que eternizase perder\u00eda su bondad, perdiendo su temporalidad. De la inmortalidad surge la impotencia est\u00e9tica que aniquila el anhelo vital y la motivaci\u00f3n de la vida. Hay que elevarse a un sentimiento est\u00e9tico de la vida que deriva y desciende de nuestro amor a la Raz\u00f3n. El trabajar cada uno en su propio oficio civil, puesta la vista en contemplaci\u00f3n, por amor a la Raz\u00f3n, lo que equivale a decir por amor a nuestra temporalidad, es hacer de ese trabajo una obra de la finalidad. Negar la finalidad del hombre durante su vida es una idea desesperada. Quien imagina la finalidad m\u00e1s all\u00e1 de la tumba, espera lograrla en la vida eterna, en Dios. Para ellos, la perspectiva de la nada les hace dejar toda esperanza, todo amor a la vida. La nada es mucho m\u00e1s aterradora que una eternidad de pena, porque el que sufre vive, y el que vive sufriendo, ama y espera. Si los hombres van de la nada a la nada, el humanitarismo es lo m\u00e1s inhumano que se conoce. Y acaso nuestro remedio es querer que la contemplaci\u00f3n de la belleza del universo nos est\u00e1 reservada como la finalidad humana de cada hombre. Y luego, al mor\u00edrseme el cuerpo, si mi conciencia vuelve a la absoluta inconsciencia de la que brot\u00f3, no har\u00edamos que fuera una confesi\u00f3n dolorosa, tr\u00e1gica. As\u00ed como para el artista cuando finaliza y admira su obra no hace de ella une tragedia. Con la finalidad humana colectiva, m\u00e1s all\u00e1 de la muerte de cada hombre, no es nuestro trabajado linaje humano m\u00e1s que una fat\u00eddica procesi\u00f3n de fantasmas. Con la finalidad humana durante la vida de cada hombre, el humanitarismo es lo m\u00e1s humano que se conoce porque da la oportunidad de ver, sentir, amar la obra de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque Unamuno a\u00f1ade que \u00e9l no quer\u00eda morirse (11). Quer\u00eda vivir siempre. Quiero vivir yo, este pobre yo que se siente ser ahora y aqu\u00ed. \u00bfDe qu\u00e9 le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma? \u00bfPara qu\u00e9 vivir? \u00bfPara ese pobre gozar de la vida que pasa y no queda? No para gozar de la vida, sino por el amor a la raz\u00f3n que nos hace anhelar y contemplar la Belleza del universo. El sentimiento est\u00e9tico de la vida sustituye el anhelo de inmortalidad personal. La contemplaci\u00f3n de la Belleza del universo sobrepuja a la duda de lograr la finalidad humana porque esta es la finalidad misma. A esto Unamuno responder\u00eda que el hombre adopta distintas actitudes y busca de varias maneras consolarse por haber nacido. Y se dice que este universo es un espect\u00e1culo que Dios se da a s\u00ed mismo, y que debemos contribuir a hacer que el espect\u00e1culo sea lo m\u00e1s brillante y lo m\u00e1s variado posible (12). Han hecho del arte una religi\u00f3n y han inventado la monserga del arte por el arte. El que escribe, pinta, esculpe o canta quiere, cuanto menos, dejar una sombra de su esp\u00edritu, algo que le sobreviva. Pero, el cielo de la fama no es muy grande. Cuantos m\u00e1s entren en \u00e9l, a menos toca cada uno de ellos. Esa ansia de la gloria es, en el fondo, ansia de inmortalidad. Pero no es de sustancia y bulto, al menos de nombre y sombra. Todo esto se aplica a aquellos que, de nuevo, no ven la integridad y finalidad en sus creaciones, que creen en la Conciencia Suprema y esperan contribuir con ella por su gloria despu\u00e9s de la muerte. Y el que siente y contempla la finalidad de sus obras, siquiera en el momento de su creaci\u00f3n no necesita fama y gloria mundana, y, por lo tanto, no anhela la inmortalidad. Pero Unamuno nos dice que el hombre no se conformaba con lo racional, quer\u00eda dar finalidad final a la vida, a esta que llamo la inv\u00e1lida final (13). El hombre no dejaba de buscar la felicidad; sin encontrarla en la riqueza, ni en el saber, ni en el poder\u00edo, ni en el goce; ni en la resignaci\u00f3n, ni en la buena conciencia moral, ni en la cultura. Este pesimismo result\u00f3 de la p\u00e9rdida de la fe en la inmortalidad del alma, en la finalidad humana del Universo. Y acaso la explicaci\u00f3n de este problema es que no es posible de dar la finalidad final a la vida racionalmente. El amor a la Raz\u00f3n de que brota la finalidad final no es racional. Es vital porque sirve para vivir. El amor a raz\u00f3n no se puede sostener sino sobre la raz\u00f3n que la haga trasmisible. La raz\u00f3n a su vez no puede sostenerse sino sobre el amor que es vital. Dar finalidad final a la vida no significa buscar o realizar algo concreto, sino amar y contemplar su obra a trav\u00e9s de las creaciones de los dem\u00e1s. Esta contemplaci\u00f3n est\u00e9tica engendra los valores de m\u00e1s universal validez porque la pluralidad de valores puede organizarse y unificarse conceptualmente. Por un lado, el valor lo producen las cualidades art\u00edsticas impuestas al objeto; por otro lado, se da en una experiencia perceptiva. Como la experiencia de la evaluaci\u00f3n es correlativa a la obra y similar en todos los hombres, el valor se concibe como causa objetiva de esta experiencia (14). &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuanto m\u00e1s me amo a m\u00ed mismo, y cuanto soy m\u00e1s yo mismo, la plenitud de mi amor se vierte a mis hermanos, y al verterse a ellos, su amor entra en m\u00ed. Amar al pr\u00f3jimo, es querer que sea como yo, que sea otro yo, es decir, es querer que yo sea \u00e9l. De ah\u00ed resulta este esfuerzo de borrar la divisi\u00f3n entre yo y los dem\u00e1s. Las inspiraciones que yo recibo de los dem\u00e1s a trav\u00e9s de su amor llena mi vida del anhelo vital y motivaci\u00f3n. En la contemplaci\u00f3n est\u00e9tica de la vida no importa la cultura, el lenguaje, la ciencia, la religi\u00f3n. Todo eso da el contenido de la apreciaci\u00f3n est\u00e9tica. Unamuno habla de la filosof\u00eda espa\u00f1ola que est\u00e1 l\u00edquida y difusa en la literatura espa\u00f1ola, en vida, acci\u00f3n, m\u00edstica y no en sistemas filos\u00f3ficos (15). Si hablan que los espa\u00f1oles no tienen esp\u00edritu cient\u00edfico, es porque tienen alg\u00fan esp\u00edritu. &nbsp;Y destacando esa divergencia de los espa\u00f1oles con los dem\u00e1s, Unamuno falla en mostrar la colectividad, la solidaridad humana con el sentido religioso. Por un lado, \u00e9l afirma que entre ellos todas las consciencias individuales, las que han sido, las que son y las que ser\u00e1n, tal como se dieron, se dan y se dar\u00e1n en sociedad y solidaridad de la Conciencia Suprema. Por otra parte, la historia, el proceso de la cultura no halla su perfecci\u00f3n y efectividad plena sino en el individuo (16). El individuo es el fin del Universo que sienten muy bien los espa\u00f1oles. Al hablar de la individualidad del espa\u00f1ol, Unamuno pone la l\u00ednea divisoria entre \u00e9l y los dem\u00e1s, complicando el entregarse en los brazos de Dios. Quiere entregarse por entero, dar su esp\u00edritu para salvarlo, para eternizarlo, sacrificando su vida. Pero, quiere tambi\u00e9n guardar su individualidad contrast\u00e1ndola con otros. Es una complejidad del sentimiento religioso de Unamuno que reconoce que es un hombre de contradicci\u00f3n y de pelea (17). Es uno que dice una cosa con el coraz\u00f3n y lo contrario con la cabeza, y que hace de esta lucha su vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, Unamuno afirma que Dios no es sino el Amor que surge del dolor universal y se hace conciencia. Pues la finalidad del mundo es la conciencia. Y toda esa tr\u00e1gica batalla del hombre por salvarse, ese inmortal anhelo de inmortalidad, no es m\u00e1s que una batalla por la conciencia. Si la Conciencia Suprema no existe, entonces no hay nada m\u00e1s execrable que la existencia. Y la raz\u00f3n, que se burla de la fe y la desprecia, hace la vida tragedia. Esta tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza. Hay, sin embargo, la esperanza de reconciliar la raz\u00f3n con la vida. Es el amor a la raz\u00f3n el que engendra una concepci\u00f3n y un sentimiento est\u00e9tico de la vida.Cuanto m\u00e1s me amo a m\u00ed mismo, con el amor que se vierte a los dem\u00e1s, contempla la vida plenamente al ir valorizando mi obra. Siento la finalidad final de esa obra porque aprecio sus valores de validez universal. Mi raz\u00f3n, entonces, no necesita contribuir a la conservaci\u00f3n, perpetuaci\u00f3n y enriquecimiento de la conciencia. \u00c9l est\u00e1 liberado de una carga pesada de la finalidad del Universo. La existencia, pues, est\u00e1 lleno de nuevo sentido porque la mortalidad se convierte en potencia creativa. Ser mortal significa dar valor a su creaci\u00f3n contemplando su obra. Tal es la base del sentimiento est\u00e9tico de la vida que nos da la motivaci\u00f3n y la inspiraci\u00f3n de crear, es decir, vivir y anhelar. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Referencias:<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li>Miguel de UNAMUNO, <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em>, 1913, <a href=\"https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852\">https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852<\/a> p.90.<\/li><li>Ibid. p.51.<\/li><li>Ibid. p.159.<\/li><li>Ibid. p.129.<\/li><li>El Dios de Leibniz significa el Dios que cre\u00f3 el mejor de los mundos posibles. Es un Dios racional, porque sab\u00eda qu\u00e9 mundo posible era el mejor y pudo crearlo. Se puede encontrar m\u00e1s detalles en el tratado <em>Teodicea<\/em> de Leibniz (1710). El Dios de Kant se entiende como Dios cuya prueba se lleva a cabo por medio de la raz\u00f3n. Uno de los postulados sobre la existencia de Dios es el postulado de la presencia de un Ideal moral, que es posible en nuestro mundo s\u00f3lo bajo el supuesto de la existencia de Dios. V\u00e9ase <em>la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura<\/em> de Kant (1781) para m\u00e1s detalles.<\/li><li>Ibid. p.142.<\/li><li>Ibid. p.160.<\/li><li>\u00a0Arthur SCHOPENHAUER, <em>El peor mundo posible<\/em>, Traducci\u00f3n francesa de Jean Bourdeau bajo el t\u00edtulo \u201cPens\u00e9es et fragments\u201d <a href=\"https:\/\/www.schopenhauer.fr\/fragments\/le-pire-des-mondes.html\">https:\/\/www.schopenhauer.fr\/fragments\/le-pire-des-mondes.html<\/a><\/li><li>\u00a0Miguel de UNAMUNO, <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em>, 1913, <a href=\"https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852\">https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852<\/a>\u00a0 p.198.<\/li><li>Ibid.<\/li><li>Aqu\u00ed tenemos en mente el progreso de la humanidad desde el punto de vista de la realizaci\u00f3n del plan de la naturaleza. Para m\u00e1s detalles, consulte el an\u00e1lisis de Kant sobre el progreso de la humanidad en franc\u00e9s <a href=\"https:\/\/postulat.org\/fr\/kant-sur-le-progres-de-lhumanite\/\">https:\/\/postulat.org\/fr\/kant-sur-le-progres-de-lhumanite\/<\/a><\/li><li>Miguel de UNAMUNO, <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em>, 1913, <a href=\"https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852\">https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852<\/a>\u00a0 p.36.<\/li><li>Ibid. p.41.<\/li><li>Ibid. p. 230.<\/li><li>Puede leer m\u00e1s en mi obra sobre la racionalizaci\u00f3n del juicio est\u00e9tico en ingl\u00e9s <a href=\"https:\/\/postulat.org\/category\/by-theory\/criteria-of-an-aesthetic-judgement-of-contemporary-art\/\">https:\/\/postulat.org\/category\/by-theory\/criteria-of-an-aesthetic-judgement-of-contemporary-art\/<\/a><\/li><li>Miguel de UNAMUNO, <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em>, 1913, <a href=\"https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852\">https:\/\/www.gutenberg.org\/ebooks\/59852<\/a>\u00a0 p.237.<\/li><li>Ibid. p. 240.<\/li><li>Ibid. p. 201<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su obra Del sentimiento tr\u00e1gica de la vida, Miguel de Unamuno habla de la tr\u00e1gica historia de pensamiento humano que consiste en una lucha entre la raz\u00f3n y la vida. Toda posici\u00f3n de acuerdo y armon\u00eda persistentes \u201centre la raz\u00f3n y la vida, entre la filosof\u00eda y la religi\u00f3n, se hace imposible\u201d (1). La [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","footnotes":""},"categories":[11,15,16,10,13,12,9,14],"tags":[],"class_list":["post-46","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cual-es-el-sentido-de-la-vida","category-estetica","category-existencialismo","category-filosofia-de-la-religion","category-filosofia-de-unamuno","category-filosofia-del-siglo-xx","category-filosofia-espanola","category-metafisica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48,"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46\/revisions\/48"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/postulat.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}